lunes, 22 de noviembre de 2010

PARTICIPAR

Es fácil y sencillo opinar al respecto de la gestión pública. Todos tenemos derecho a dar nuestra opinión acerca de los proyectos que las instituciones llevan a cabo para mejorar la sociedad y con ello dar respuesta a las demamdas ciudadanas. Sabemos que no todas las actuaciones que realizan las instituciones tienen la aprobación de la ciudadanía. Es decir algunos de los proyectos que llevan a cabo los políticos, que lideran las instituciones, llegan a crear un gran malestar ciudadano lo cual da origen a respuestas que se canalizan a traves de los cauces asociativos. Se forman colectivos que tienen como objetivo reorientar la gestión pública y satisfacer las demandas de los vecinos.

La labor que desarrollan las diferentes agrupaciones ciudadanas es a veces muy dificil de llevar a cabo ya que el tiempo del que disponen, las personas que se involucran en la tarea de participación, es muy limitado. Emplear tiempo de ocio en hacer valer las demandas de los vecinos, de forma altruista, es un trabajo que a veces no tiene su compensación. Asistir a reuniones y foros para que la voz ciudadana sea escuchada requiere mucho tiempo y sacrificio, algo que disuade a muchas personas. No todo el mundo está dispuesto a donar un espacio de su tiempo libre a contribuir a la mejora social. Es por tanto muy dificil que haya relevos en el seno del movimiento vecinal.

Existe una crisis profunda de participación ciudadana y como consecuencia un claro deterioro en la calidad de vida. Una sociedad sin una complicidad entre la ciudadanía y la clase poítica es una sociedad tendente al fracaso. La comodidad de muchos ciudadanos que no solo no adquieren un compromiso activo para tratar de mejorar la calidad de vida si no que a la vez demonizan a quien se esfuerzan en que la voz del maás vulnerable sea oída es un lastre muy pesado para todos.

Quedan muchas aristas que limar. Queda un arduo trabajo para que la sociedad salga de su letargo y cominence a responsabilizarse de lo que le corresponde. La critica destructiva no solo es fácil si no que es el camino que escogen los que carecen de un mínimo de sensibilidad hacia sus vecinos.

domingo, 21 de noviembre de 2010

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Vitoria debe 8 millones de euros

Al Ayuntamiento de Vitoria le está costando más de lo previsto abonar la factura del tranvía. El metro ligero recorre la ciudad desde el 23 de diciembre de 2008, pero dos años después todavía no ha abonado 8 de los 11,1 millones de euros que se comprometió a sufragar en 2006, lo que supondría el 17,5% de la inversión total. La demora ha llegado a tal punto que el Gobierno vasco reclamó esta cantidad en mayo en concepto de «gastos pendientes». Ahora, el Gabinete Lazcoz ha realizado una modificación presupuestaria para saldar esta deuda, un trámite que ayer provocó un sonoro encontronazo entre los grupos municipales del PP y el PSE.
El portavoz popular, Javier Maroto, encendió la polémica al desvelar que el Gabinete Lazcoz se había «olvidado» de pagar 8 millones del tranvía y aludió a una carta llegada al Ayuntamiento el 27 de mayo en la que el Ejecutivo autónomo reclamaba esta cantidad. El edil se confesó «estupefacto», porque recordó que en 2006, cuando tenía responsabilidades de gobierno como concejal de Hacienda, él mismo reservó unos créditos de compromiso para sufragar el metro ligero durante 2006, 2007 y 2008.
En el verano de hace tres años el PSE llegó a la Alcaldía, y para el PP ahí empezaron los problemas. Lo peor de todo es la solución recién adoptada, según Maroto. «Tapan una chapuza con otra, porque sacan los 8 millones de inversiones en los centros cívicos de Salburua y de Zabalgana, en el Casco Viejo, en el nuevo Ayuntamiento, en el soterramiento y en la intermodal. Al final siempre pagan los mismos».
Con deuda
La respuesta de la concejala de Hacienda, Marian Gutiérrez, llegó unas horas después. La edil socialista exigió a los populares «que dejen de meter miedo a la ciudadanía con falsedades, porque aquí no hay ni chapuzas, ni secretos, ni olvidos». Los 8 millones de euros, dijo, se pagarán a través de deuda para cumplir con el convenio de financiación previsto. Por tanto, «es falso que pongamos en peligro la financiación de proyectos estratégicos». Gutiérrez avanzó que «en verano» comenzarán las obras del centro cívico de Salburua y que el proyecto del complejo de Zabalgana «estará para primavera».

fachada

Estamos escuchando diariamente los discursos de los responsables de los diferentes gobiernos y son solo pura fachada. Palabras y más palabras llenas de buenas intenciones, pero sin apenas contenido. Se apropian de la bandera solidaria, pero que cuando uno observa la principal ley que elaboran añualmente nuestros políticos, que son los presupuestos, esa bandera es pura hipocresía. Lo que se trata es de confundir al ciudadano con juegos de palabras y proyectos faraónicos, pero sin ninguna aportación para superar la dura realidad por la que atravesamos y que no es otra que la crisis económica que estamos sufriendo. En nuestra ciudad tenemos un magnífico ejemplo de como los políticos gobernantes caminan por la acera contraria que transita el resto de los ciudadanos. El gobierno de la ciudad está diseñando un gran palacio que tiene un nombre grandi locuente. Palacio de Congresos y de las Artes Escénicas, pero que se resume en pocas palabras, 180 millones de euros que la ciudad no dispone y que por tanto debemos pagar a través de un prestamo que nos concedan las entidades financieras. Es decir nuestros gestores políticos nos van ha llevar a una aventura en la que la mayoría de los vitorianos no ha pedido participar. Los difíciles problemas sociales que sacuden a la ciudad deberían ser motivo de prioridad en la gestión. El desempleo que es el aliado más destacado en el declieve de la sociedad no parece ser consciente de ello el gabinete Lazcoz. Organizaciones como Cáritas, dedicadas a dar soporte a los más necesitados, se encuentran al límite de sus posibilidades. Están asumiendo muchas responsabilidades sociales que las instituciones eluden porque en buena medida son incapaces de atender ya que dedican recursos a cuestiones no prioritarias. Responsabilidades que habría que recordar que el gabinete Lazcoz no afronta de forma racional. Como hemos señalado prefiere hipotecar a los ciudadanos para unos planes, como es el del Auditorio, apartando de sus proyectos de prioridades a los más vulnerables. Los números del presupuesto municipal lo confirmam. 180 millones para "la pirámide del faraón" (Auditorio), es decir recursos que se restan para paliar necesidades sociales. Las números hablan por si solos y aclaran de forma oscena las preferencias en la gestión del señor Patxi Lazcoz alcalde de Vitotia.

domingo, 14 de noviembre de 2010

CREDIBILIDAD

Los presupuestos que pretende aprobar el gobierno de la Diputación están llenos de contradicciones si atendemos al mensaje que se quiere transmitir de ellos. Se dice de las cuentas forales que son austeras algo que no encaja si atendemos a las cifras que se han dado a conocer. El presupuesto que se elabora para el próximo ejercicio es superior al de este año lo que prueba que no se restringen las cuentas pese a la incertidumbre del futuro. De igual manera existe una gran contradicción en lo relativo a la recuperación económica. Si por una parte se prevee una recuperación lenta no concuerda con el incremento del gasto sacial de hasta seis millones de euros más. También no tiene calificación en lo referido a los jubilados. Se pretende favorecer a este sector poblacional que cada vez es más amplio. Después que el partido que sustenta el gobierno foral, PNV, ha sido quien ha perjudicado a todos los pensionistas. Los nacionalistas han sido los aliados del Gobierno de Zapatero para dinamitar el Pacto de Toledo que garantizaba el poder adquisitivo de las pensiones. Ahora tratan de rectificar buscando la reconciliación con un sector poblacional al que no han tenido ningún reparo en "maltratarlo". Pocos meses restan para que la legislatura finalice. El tiempo se agota, pero el gobierno foral se agotó desde el primer día que tomo posesión. La tercera fuerza política como es el PNV, según los resultados de las pasadas elecciones, se ha demostrado que no estaba en condiciones de gobernar la Provincia. Los hechos lo confirman día a día. Nadie conoce al Diputado General, algo que entra dentro de la lógica ya que las urnas no le avalaron como lider foral y además sus escasas apariciones públicas solo cabe destacar cuando en algún festejo se lanza al "ruedo" para exibir sus dotes como dantxari. El futuro es muy incierto y lleno de sobras. Los presupuestos que presumiblemente se aprobarán no será desafortunadamente una luz en la oscuridad y por tanto quedaremos de nuevo sumidos en los sótanos de la crisis.

Farola
Una deficiencia más de las muchas que vemos en la ciudad. Esta farola está situada en la Plaza 3 de Marzo un lugar frecuentado, principalmente por los más pequeños. Esta deficiencia tiene mucha “solera” ya que son al menos tres años que lleva sin subsanar la deficiencia. Es un verdadero peligro sobre todo si un pequeño tiene la curiosidad de introducir la mano.

TERRAZAS

TERRAZAS
Resulta muy curioso como se reparte dinero público sin una base consistente de prioridades. Me refiero a las subvenciones que el gobierno de esta ciudad pretende establecer para los establecimientos hosteleros, situados en el espacio Alhóndiga, que coloquen o mejoren sus terrazas. Hasta 1.200 euros será la cantidad a subvencionar con la condición que solo lleven los elementos a colocar publicidad institucional.

En primer lugar me sorprende esta decisión de costear parte de esta inversión si antes no ha habido una norma que establezca las dimensiones del espacio público a ocupar. Todos vemos que algunos negocios de hostelería colocan sus mesas de tal manera que apenas los peatones tenemos espacio para transitar. Además esta medida crea agravios comparativos con otros bares que aunque no se encuentran en el espacio citado de la Alhóndiga también podrían estar interesados en mejorar o colocar terrazas.

No entiendo esta decisión en estos momentos. Las arcas públicas están vacías y además se están aparcando varias inversiones debido a esa falta de recursos. Por ejemplo en materia de seguridad no se cumplen los compromisos de dotar a la ciudad de dos policías por cada mil habitantes. La limpieza de la capital no resulta satisfactoria sobre todo en los nuevos barrios. También en materia social queda mucho por hacer y debido a la fata de recursos se queda en suspenso muchos proyectos que afectan a personas en situación de exclusión social.

Todo parece indicar que los despropósitos van a continuar estaremos atentos a la sorpresa siguiente.