Las parcelas vacías que existen en los barrios de Zabalgana, Salburua y Mariturri por fin van a ser sometidas a una limpieza. Una actuación necesaria que ha sido solicitada por lo vecinos en numerosas ocasiones. Lo que llama la atención es la campaña que se se está llevando a cabo para informar de dicha limpieza. La cantidad de recursos que se ha conocido que se emplearán para dicho fin no guardan proporción con la necesidad informativa. 17.500 euros es la cifra que todos vamos a tener que pagar. A cambio se han colocado carteles que dan a conocer la actuación municipal. Además varios voluntarios con unos petos especiales repartirán bandos informativos. En el siglo en el que estamos todos tenemos acceso de una u otra manera a la información por lo que la inversión que se ha realiado para que los vecinos de los anteriormente citados barrios no parece que sea muy aconsejable.
Si además las arcas públicas no cuentan con muchos recursos no se entiende a qué se debe el gasto que se ha realizado. Un gasto que por otra parte es algo llamativo. Si hacemos números muchos ciudadanos se habrán llevado las manos a la cabeza por el precio que ha costado la campaña. Más de tres millones de las antiguas pesetas en algo perfectamente prescindible. A veces hay que pensar más de un minuto cómo emplear el dinero público. Un dinero que es de todos los ciudadanos. De los pobres y de lo meno pobres. De los que trabajan y de los desempleados. En definitiva que la gestión de lo público es algo más que colocar números en los presupuestos. Es tener la suficiente sensibilidad, responsabilidad y sensatez para dar satisfacción a las necesidades reales de los ciudadanos. Estar en la calle todos los días es garantía de eficacia. Es lo que muchas veces echamos de menos de nuestras autoridades.
sábado, 21 de abril de 2012
domingo, 8 de abril de 2012
ALCOHOOL
"Cadáveres ambulantes", es el nombre que el obispo de Alcalá de Henares ha dedicado a los jovenes que se divierten practicando el "botellón". Es una denominación poco convencional, pero muy acertada. El alcohool no es el mejor aliado no solo para lo jóvenes si no para el resto de la sociedad. Ingerir bebidass alcohoolicas de forma asidua y abundante no es de lo más saludable que exita en la actualidad. Al contrario si se crea adicción las consecuencias tando sociales como de salud se pueden convertir en un problema importante. El alcohool mata cuando se abusa de él. Es el compañero perfecto para cometer actos reprobables que presumiblemente no se realizarían sin su estimable claboración. Rasgarse las vestiduras por que alguien e atreve a llamar las cosas por su nombre se convierte en un acto de hipocresía, de cobardía.
Si realmente la sociedad pretende limar imperfecciones, eliminar comportamientos despreciables, debería analizar las consecuencias de la permisibilidad del consumo de sustancias que se saben perjudican al ser humano. No pretendo demonizar el alchool de una forma generalizada, pero sí alertar de que relajare frente a los retos dificiles de superar supone una derrota segura. Prohibir no es el mejor camino para erradicar malas actitudes o comportamientos, pero colocar barreras es un método que se debe poner en marcha. Transmitir y desarrollar pedagogías de combate frente a las agresiones de los principios y valores es una buena estrategia. Fomentar prácticas saludables es la mejor artillería para ganar la guerra contra elementos contaminantes y aniquiladores del hombre. Pongámoslas en marcha y comenzaremos a ganar la guerra definitivamente.
Si realmente la sociedad pretende limar imperfecciones, eliminar comportamientos despreciables, debería analizar las consecuencias de la permisibilidad del consumo de sustancias que se saben perjudican al ser humano. No pretendo demonizar el alchool de una forma generalizada, pero sí alertar de que relajare frente a los retos dificiles de superar supone una derrota segura. Prohibir no es el mejor camino para erradicar malas actitudes o comportamientos, pero colocar barreras es un método que se debe poner en marcha. Transmitir y desarrollar pedagogías de combate frente a las agresiones de los principios y valores es una buena estrategia. Fomentar prácticas saludables es la mejor artillería para ganar la guerra contra elementos contaminantes y aniquiladores del hombre. Pongámoslas en marcha y comenzaremos a ganar la guerra definitivamente.
miércoles, 4 de abril de 2012
DESORIENTACIÓN
DEORIENTACIÓN
La situación económica y social es muy preocupante. El incremento sustancial del desempleo está situándose en cotas desconocidas y alarmantes. Los últimos datos del paro avalan que nuestra situación es muy dificil. Situación que se plasma en una profunda preocupación de la sociedad. Además, el territorio alavés no es un oasis, está situado en el gran secarral, en el desierto de la recesión. Se encuentra atrapado en las fauces de la depresión. Por si todo ello no fuera poco la bolsa se desploma. Los indicadores bursátiles se encuentran cercanos a los mínimos del año, con la prima de riesgo que alcanza los 365 puntos y una deuda pública cada vez mayor llegando al 80%. Por todo ello la calidad de vida de la ciudadanía camina por un sendero descendente sin que hasta el momento se pueda ir suavizando la caída. Los esfuerzos institucionales hasta la fecha no están motrándose excesivamente eperanzadores.
A pesar de ello algunos políticos de esta ciudad se muestran insensibles al azote de la potente crisis. Hemos asistido a un episodio para olvidar en la Casa Consistorial de esta capital. La formación política de BILDU ha presentado una iniciativa con el fin de cambiar el nombre a la calle Juan Carlos I. Algo que en ningún momento la ciudadanía ha colocado en su agenda de prioridades. Pretender un cambio de nombre de una parte de la ciudad con no sabe qué beneficio va ha reportar a Vitoria es para que examinen su posura en el seno del Pleno municipal. BILDU con esta propuesta se colocaca fuera de la realidad en la cuneta de lo sensato y racional. Aunque en esta iniciativa fuera de lugar ha sido avalada por el PNV con la colaboración inestimable del PSE. Dos formaciones políticas que por su experiencia no deberían enredarse en juegos infantiles. En cuestiones que solo desacreditan a quienes las propone y a quienes la secundan.
En la actualidad entretenerse en cuestiones tan residuales es una ofensa para toda la ciudadanía, pero en epecial para los más de 25.000 desempleados de nuestro territorio. Ven con perplejidad y presumiblemente desesperación como quienes deberían trabajar para tratar de poner los medios para superar la mala situación se encuentran contemplando las estrellas y jugando al parchís.
La situación económica y social es muy preocupante. El incremento sustancial del desempleo está situándose en cotas desconocidas y alarmantes. Los últimos datos del paro avalan que nuestra situación es muy dificil. Situación que se plasma en una profunda preocupación de la sociedad. Además, el territorio alavés no es un oasis, está situado en el gran secarral, en el desierto de la recesión. Se encuentra atrapado en las fauces de la depresión. Por si todo ello no fuera poco la bolsa se desploma. Los indicadores bursátiles se encuentran cercanos a los mínimos del año, con la prima de riesgo que alcanza los 365 puntos y una deuda pública cada vez mayor llegando al 80%. Por todo ello la calidad de vida de la ciudadanía camina por un sendero descendente sin que hasta el momento se pueda ir suavizando la caída. Los esfuerzos institucionales hasta la fecha no están motrándose excesivamente eperanzadores.
A pesar de ello algunos políticos de esta ciudad se muestran insensibles al azote de la potente crisis. Hemos asistido a un episodio para olvidar en la Casa Consistorial de esta capital. La formación política de BILDU ha presentado una iniciativa con el fin de cambiar el nombre a la calle Juan Carlos I. Algo que en ningún momento la ciudadanía ha colocado en su agenda de prioridades. Pretender un cambio de nombre de una parte de la ciudad con no sabe qué beneficio va ha reportar a Vitoria es para que examinen su posura en el seno del Pleno municipal. BILDU con esta propuesta se colocaca fuera de la realidad en la cuneta de lo sensato y racional. Aunque en esta iniciativa fuera de lugar ha sido avalada por el PNV con la colaboración inestimable del PSE. Dos formaciones políticas que por su experiencia no deberían enredarse en juegos infantiles. En cuestiones que solo desacreditan a quienes las propone y a quienes la secundan.
En la actualidad entretenerse en cuestiones tan residuales es una ofensa para toda la ciudadanía, pero en epecial para los más de 25.000 desempleados de nuestro territorio. Ven con perplejidad y presumiblemente desesperación como quienes deberían trabajar para tratar de poner los medios para superar la mala situación se encuentran contemplando las estrellas y jugando al parchís.
domingo, 25 de marzo de 2012
GAROÑA
Desde que la central nuclear japonesa de Fukuskima tuvo un accidente, debido al tsunami, los movimientos anti nucleares se han visto reforzados. En nuestro país la central de Garoña se encuentra como principal objetivo para reclamar el cierre por parte del mundo ecologista. Los colectivos vinculados claramente a la izquierda se han sumado y están reavivando la oposición a la central que se halla en Burgos. Algo que perjudica de manera muy importante a los auténticos ecologistas. Aunque curiosamente no muestran rechazo a las centrales cercanas como las existentes en Francia. Además los argumentos para mostrar su oposición no parece que hayan calado y arrastrado a toda la población a seguir la línea de rechazo que mantienen.
La central de Garoña es una instalación segura a tenor de las comprobaciones y revisiones que se han realizado. Debido a lo acontecido en Japón la vigilancia y revisión se ha reforzado y por lo tanto es muy exhaustiva. A pesar de todo ello es preocupante que haya grupos que lancen mensajes alarmantes, acerca de las centrales, sin ninguna base científica que lo avale.
De igual manera la prolongación del funcionamiento de la vida de Garoña por parte del Gobierno de la nación se basa en resoluciones técnicas no por el mero capricho del Ejecutivo. Nuestro país no puede permitirse el cierre de las centrales si estas tienen las garantías de seguridad adecuadas. Somos un país dependiente del petróleo y las centrales rebajan nuestra dependencia. Aunque hay un dato muy revelador. Su agresión al medio ambiente es limitada al contrario de otras instalaciones como las desaladoras que los grupos ecologistas silencian su impacto medio ambiental.
Un pequeño detalle más que añadir y que apenas se resalta. Las energías alternativas no responden a las necesidades energéticas cuando la demanda alcanza cotas muy altas. Para ello están las generadas por las centrales. Un molino no produce energía si no hay viento. Una placa solar no absorbe energía cuando el sol se oculta.
Por último cerrar las centrales es perder competitividad. El kilowatio que produce una central nuclear es enormemente más barato que el producido por las energías alternativas. Una buena consulta para la ciudadanía es que el recibo de la luz tenga dos tarifas. Una, la tarifa a pagar si la energía que consume es generada por energías alternativas y la otra por centrales nucleares. El consumidor decide. Opta por el pago de una u otra factura. Desde aquí animaría a los opositores a las centrales que revindicaran la doble tarifa. Sería algo muy esclarecedor y despejaría muchas dudas.
La central de Garoña es una instalación segura a tenor de las comprobaciones y revisiones que se han realizado. Debido a lo acontecido en Japón la vigilancia y revisión se ha reforzado y por lo tanto es muy exhaustiva. A pesar de todo ello es preocupante que haya grupos que lancen mensajes alarmantes, acerca de las centrales, sin ninguna base científica que lo avale.
De igual manera la prolongación del funcionamiento de la vida de Garoña por parte del Gobierno de la nación se basa en resoluciones técnicas no por el mero capricho del Ejecutivo. Nuestro país no puede permitirse el cierre de las centrales si estas tienen las garantías de seguridad adecuadas. Somos un país dependiente del petróleo y las centrales rebajan nuestra dependencia. Aunque hay un dato muy revelador. Su agresión al medio ambiente es limitada al contrario de otras instalaciones como las desaladoras que los grupos ecologistas silencian su impacto medio ambiental.
Un pequeño detalle más que añadir y que apenas se resalta. Las energías alternativas no responden a las necesidades energéticas cuando la demanda alcanza cotas muy altas. Para ello están las generadas por las centrales. Un molino no produce energía si no hay viento. Una placa solar no absorbe energía cuando el sol se oculta.
Por último cerrar las centrales es perder competitividad. El kilowatio que produce una central nuclear es enormemente más barato que el producido por las energías alternativas. Una buena consulta para la ciudadanía es que el recibo de la luz tenga dos tarifas. Una, la tarifa a pagar si la energía que consume es generada por energías alternativas y la otra por centrales nucleares. El consumidor decide. Opta por el pago de una u otra factura. Desde aquí animaría a los opositores a las centrales que revindicaran la doble tarifa. Sería algo muy esclarecedor y despejaría muchas dudas.
jueves, 22 de marzo de 2012
BICICLETAS
La bicicleta en esta ciudad se está generando cierto malestar entre sus propietarios. Me estoy refiriendo a los robos y hurtos que se llevan a cabo en Vitoria. La falta de un distintivo de control que señale quién es su propietario es un buen soporte y un inmejorable aliado aliado para que los amigos de lo ajeno tengan más fácil su objetivo y que no es otro que el delinquir. Es por tanto imprescindible poner en marcha algún tipo de sistema que ponga coto a quienes no respetan la propiedad ajena. El verano es una época en la que las dos ruedas fluyen por las calles de la ciudad de forma masiva. Circunstancia que suelen aprovechar los ladrones para aumentar su actividad. Lo cual se hace más que urgente que en nuestra ciudad se habilite un registro de bicicleta para que todos aquellos propietarios de bicis puedan estar más tranquilos. Para que el año de la Green Capital no se vea empañado por una serie de incidencias delictivas. Hemos conseguido ser la ciudad verde europea 2012, pero es una etapa más en el camino que debemos recorrer. Debemos también ser ambiciosos para que Vitoria sea ejemplo de una lucha eficiente contra el delito. Que la percepción que aún tenemos de una cierta inseguridad se elimine. Par que cuando dejemo la bicicleta en su apacamoento y se nos olvide candarla cuando volvamos a utilizarlass no nos encontremos que en el lugar que la habíamos dejado ya no está. Debemos aspirar a eso. Para ello e ha de poner los medios. En este caso registrar las bicis es un solución que puede resolver parte del problema.
viernes, 9 de marzo de 2012
BICICLETAS
BICICLETAS
Se está incrementando el número de ciudadanos que se preguntan si existe, en nuestra ciudad la cultura del uso racional de las dos ruedas. Porque una cosa es que cada vez se utilice con mayor frecuencia la bicicleta y otra muy distinta que sepamos que su utilización reporta una responsabilidad y un riesgo añadido. Subirse a una bicicleta para circular por la ciudad no es un juego. Es algo muy serio que incluso puede acarrearnos multitud de problemas.
Desafortunadamente observamos, más de lo que todos desearíamos, comportamientos de ciclistas que no son adecuados. En ocasiones actitudes poco ortodoxas al mando de una bici pueden llegar a poner en riesgo la integridad física del ciclista y peatones. Sabemos que no es algo genérico, pero de alguna manera coloca a todos los usuarios de bicicletas en el centro de las críticas. La escasa responsabilidad de unos pocos repercute negativamente a todos. Quién no ha visto alguna vez a un ciclista circular por las aceras a una velocidad no muy aconsejable para la seguridad de los viandantes. Quién no les ha visto saltarse un semáforo en rojo. Quién no les ha visto circular entre los coches cuando estos esperan que el semáforo les de paso.
Las imprudencias que se comenten día tras día en el uso de las dos ruedas aumentan de forma importante. Una situación que está creando un gran malestar en la ciudadanía. Mientras esto sucede las autoridades no parecen tener como prioridad corregir las malas prácticas de algunos ciclistas. Se reclama, en muchas ocasiones, que la administración reaccione. Que tome las medidas necesarias para erradicar las conductas irresponsables.
Si se obliga a los vehículos de motor que tengan un seguro las bicis, que es también vehículo, deberían estar aseguradas. Para la conducción de un coche quien se coloque al volante para dirigirlo está obligado a tener un carnet que avala su capacidad para la conducción y el conocimiento del código de circulación. Los ciclistas deberían, de igual modo, poseer un carnet que señale la capacidad para utilizar una bici y conocer las normas para la circulación. Es decir no se les ha sometido a un examen para evaluar el manejo de la bici. Es algo que elemental que debería tenerse en cuenta.
Se está incrementando el número de ciudadanos que se preguntan si existe, en nuestra ciudad la cultura del uso racional de las dos ruedas. Porque una cosa es que cada vez se utilice con mayor frecuencia la bicicleta y otra muy distinta que sepamos que su utilización reporta una responsabilidad y un riesgo añadido. Subirse a una bicicleta para circular por la ciudad no es un juego. Es algo muy serio que incluso puede acarrearnos multitud de problemas.
Desafortunadamente observamos, más de lo que todos desearíamos, comportamientos de ciclistas que no son adecuados. En ocasiones actitudes poco ortodoxas al mando de una bici pueden llegar a poner en riesgo la integridad física del ciclista y peatones. Sabemos que no es algo genérico, pero de alguna manera coloca a todos los usuarios de bicicletas en el centro de las críticas. La escasa responsabilidad de unos pocos repercute negativamente a todos. Quién no ha visto alguna vez a un ciclista circular por las aceras a una velocidad no muy aconsejable para la seguridad de los viandantes. Quién no les ha visto saltarse un semáforo en rojo. Quién no les ha visto circular entre los coches cuando estos esperan que el semáforo les de paso.
Las imprudencias que se comenten día tras día en el uso de las dos ruedas aumentan de forma importante. Una situación que está creando un gran malestar en la ciudadanía. Mientras esto sucede las autoridades no parecen tener como prioridad corregir las malas prácticas de algunos ciclistas. Se reclama, en muchas ocasiones, que la administración reaccione. Que tome las medidas necesarias para erradicar las conductas irresponsables.
Si se obliga a los vehículos de motor que tengan un seguro las bicis, que es también vehículo, deberían estar aseguradas. Para la conducción de un coche quien se coloque al volante para dirigirlo está obligado a tener un carnet que avala su capacidad para la conducción y el conocimiento del código de circulación. Los ciclistas deberían, de igual modo, poseer un carnet que señale la capacidad para utilizar una bici y conocer las normas para la circulación. Es decir no se les ha sometido a un examen para evaluar el manejo de la bici. Es algo que elemental que debería tenerse en cuenta.
lunes, 5 de marzo de 2012
3 DE MARZO
3 DE MARZO
Hace 36 años Vitoria fue escenario de un trágico suceso, cinco ciudadanos murieron en una intervención muy desafortunada de la policía. Su muerte no me cabe duda que causó y continúa causando un profundo dolor en sus familias. La pérdida de cualquier ser querido es motivo más que suficiente para llevar durante toda la vida una pena muy profunda en el corazón. Ya nada es igual sin la presencia de la persona amada.
Lo ocurrido aquella tarde soleada, casi primaveral, del 3 de marzo de 1976, nunca debió ocurrir. Fue un grave error la contundente intervención policial. Los mandos de la ya desaparecida Policía Armada no supieron valorar el alcance de unas órdenes muy discutibles, aunque a mi entender muy erráticas. El gran número de personas concentradas, en los alrededores de la iglesia de S. Francisco de Asís, desaconsejaba cualquier tipo de actuación que llevase aparejado el uso de la fuerza.
Ocurrió lo que en toda lógica debía ocurrir. Las fuerzas del orden cuando intentaron disolver la gran concentración de personas se vieron desbordadas, nerviosas y con miedo, reaccionaron con una contundencia desaforada. El resultado no pudo ser más doloroso para todos. Fueron cinco las víctimas mortales que cayeron en el frío asfalto. Su vida en un segundo había desaparecido. Cinco personas que ya no nos acompañarían en el transitar hacia la democracia. Cinco ciudadanos que se les privó para siempre de disfrutar con su familia de la vida. Cinco hombres que permanecerán en la memoria colectiva de la ciudad. Todos les debemos un respeto. Nadie tiene ningún derecho a instrumentalizar su muerte como bandera ideológica. Quien así lo pretenda estará ensuciando su memoria. Que es la de todos.
Hace 36 años Vitoria fue escenario de un trágico suceso, cinco ciudadanos murieron en una intervención muy desafortunada de la policía. Su muerte no me cabe duda que causó y continúa causando un profundo dolor en sus familias. La pérdida de cualquier ser querido es motivo más que suficiente para llevar durante toda la vida una pena muy profunda en el corazón. Ya nada es igual sin la presencia de la persona amada.
Lo ocurrido aquella tarde soleada, casi primaveral, del 3 de marzo de 1976, nunca debió ocurrir. Fue un grave error la contundente intervención policial. Los mandos de la ya desaparecida Policía Armada no supieron valorar el alcance de unas órdenes muy discutibles, aunque a mi entender muy erráticas. El gran número de personas concentradas, en los alrededores de la iglesia de S. Francisco de Asís, desaconsejaba cualquier tipo de actuación que llevase aparejado el uso de la fuerza.
Ocurrió lo que en toda lógica debía ocurrir. Las fuerzas del orden cuando intentaron disolver la gran concentración de personas se vieron desbordadas, nerviosas y con miedo, reaccionaron con una contundencia desaforada. El resultado no pudo ser más doloroso para todos. Fueron cinco las víctimas mortales que cayeron en el frío asfalto. Su vida en un segundo había desaparecido. Cinco personas que ya no nos acompañarían en el transitar hacia la democracia. Cinco ciudadanos que se les privó para siempre de disfrutar con su familia de la vida. Cinco hombres que permanecerán en la memoria colectiva de la ciudad. Todos les debemos un respeto. Nadie tiene ningún derecho a instrumentalizar su muerte como bandera ideológica. Quien así lo pretenda estará ensuciando su memoria. Que es la de todos.
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